Viajo Sola es una película italiana sobre el amor, con una mirada distinta.

‘Viajo sola’: el privilegio de no pertenecer

‘Viajo sola’ es todo lo que está bien en el cine. Es terminar de verla y querer aplaudir, tomarte un avión a Italia solo para decirle a los guionistas ¡gracias! Alguien tenía que decirlo y fue la directora Maria Sole Tognazzi quien se encargó de hacerlo. ¿Estás sola? ¿Conocés a alguien que esté sola y eso te preocupa? Seguí leyendo.

¿De qué se trata Viajo sola?

Irene (Margherita Buy) ha pasado los 40 y su vida gira en torno a un peculiar trabajo: es inspectora de calidad de hoteles de lujo. Mientras, su mejor amigo (Stefano Accorsi) se entera que será padre y su hermana (Fabrizia Sacchi) intenta lidiar con un marido apático, el hogar y dos hijas. Todos «tienen una vida», excepto Irene.

Mirada Distribution

‘Viajo sola’: la película que hacía falta

Podría decirte que esta película italiana tiene una gran dirección de fotografía, que los escenarios son majestuosos y que las actuaciones son perfectas. Podría decirte que ‘Viajo sola’ tiene ritmo, no aburre y no es previsible. Y estaría bien, porque todo eso es cierto y es lo que se espera leer en una crítica de cine.

Ahora vamos a lo otro, a lo que realmente hace de ‘Viajo sola’ una película trascendente. La directora toma todos los lugares comunes y los clichés del retrato de una soltera en sus 40, los envuelve, les pone un moño y los revolea a la estratósfera. Así, con violencia. Con el camino libre, cuenta una historia con la que estoy segura muchas mujeres (y hombres, claro) se podrán identificar. Y lo que es mejor: los hará sentir bien.

Y lo que viene es personal, porque no puedo hablarte de este film sin hacerlo desde mí (y ese es el espíritu de esta página, mis queridos lectores). Por mucha liberación que haya, de la boca para afuera, estar sola (léase, no tener pareja) sigue siendo considerado un problema, algo que hay que arreglar, un estado de situación destinado a modificarse. El reloj biológico y la amenaza latente de la soledad están ahí, haciendo ruido de fondo.

Viajo Sola es una película italiana sobre el amor, con una mirada distinta.
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A Irene, la protagonista, le pasan todas esas cosas pequeñas, sutiles, que vive una mujer que no tiene un hombre al lado. Y lo más interesante es que no está desesperada. No anda por la vida intentando conquistar a cada gerente de hotel con el que se cruza. Ella es feliz. Está sola y es feliz. ¿Le (nos) gustaría encontrar una pareja con la que valga la pena estar? Claro. ¿Se pone en la vidriera de ofertas rogando amor para conseguirlo? No.

Es por este detalle que ‘Viajo sola’ es una película distinta. No trata de «arreglar el problema» de estar sola, porque se para del otro lado de la vereda y crea una obra que analiza esta situación con inteligencia, sin maniqueísmos ni sentimentalismos vacíos. Es como si entendiera que la vida ES, sucede, fluye y ya. El cine, habitualmente, cuenta un momento extraordinario de la vida ordinaria de las personas. ‘Viajo sola’ muestra que la vida ordinaria puede ser extraordinaria todo el tiempo. Y está bien que así sea.

Título: Viaggio sola
Duración: 85 minutos
País: Italia
Año: 2013

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1 comentario sobre «‘Viajo sola’: el privilegio de no pertenecer»

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