Crítica de la película española Ocho apellidos vascos

Crítica de Ocho apellidos vascos: desde España con amor

Vale, que escribir sobre esta película me pone en modo «me hago la ibérica». Ostias, que mejor me dejo de gilipolladas y les cuento. Pues bien, hacía mucho que no veía una película española. No tenía idea de qué trataba, pero el título Ocho apellidos vascos me sonaba tentador. Y encima mi apellido es vasco… me dio curiosidad.

Ocho apellidos vascos es una comedia romántica, más comedia que romántica y eso me pareció lo mejor. Depende de los gustos, claro, pero yo la encontré graciosa, llena de gags efectivos. Su título no es gratuito: «la cosa española» impregna la película. Es casi su razón de ser, porque en torno a eso gira su argumento. Un sevillano conoce una noche a una vasca. Él, más con antecedentes de dandy que de romántico, se descubre enamorado y viaja al País Vasco para buscarla. ¿Cursi? NADA. Ni un pelo de violines, sino todo lo contrario. Chistes sobre el miedo de los sevillanos a que la chica sea de ETA están a la orden del día. Humor negro, negrísimo, sobre un tema que uno supondría demasiado delicado para bromear. Pero ahí está el absurdo: ahí está el hallazgo.

La chica no quiere saber nada hasta que de golpe ese tío de Sevilla le resulta útil tras la inesperada llegada de su padre, porque a la vasca la dejaron plantada antes de su boda y quiere que su padre no se entere. ¿Realista? No, pero está bien porque no pretende serlo.

Hay tres tipos de comedias románticas: a) las absurdas que son más graciosas que románticas, b) las realistas que no caen en clichés ni cursilerías exacerbadas y c) las que se pretenden ser realistas pero hacen mal al cerebro.

Ocho apellidos vascos es de la categoría a). Además de una divertida comedia es una pequeña lección de idiosincracia española. Es una postal de paisajes bellísimos. Es una película con buenas actuaciones, ritmo justo y un guión efectivo carente de baches.

Para pasar un buena rato, queda súper recomendada.

Elenco de Ocho apellidos vascos

– Clara Lago (Amaia) es la chica vasca testaruda, antipática, pero frágil. Gran trabajo del peinador. Super creíble lo de arisca!
– Dani Rovira (Rafa) es el sevillano al que le quitan todo menos la gomina. Está fantástico y muy gracioso.
– Carmen Machi (Merche) es la falsa madre vasca de Rafa. Maravillosa.
– Karra Elejalde (Koldo) es el padre vasco (hasta la médula y con la cantidad de apellidos vascos necesarios para ser considerado de pura sepa) que viene a dar vuelta todo. Como Robert De Niro en Los Fockers… y así de bueno también.

Puntaje: 8/10

Lee también la crítica de Ocho apellidos catalanes

Duración: 98 minutos
País: España
Año: 2014

Imagen: Lazona Films

1 comentario sobre «Crítica de Ocho apellidos vascos: desde España con amor»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *