Crítica de Begin again: ¿Puede una canción de amor salvar tu vida?

Ahí está el afiche para hacernos creer que es una comedia romántica. Tenemos a los protagonistas en conflicto amoroso: todo está dado para que terminemos de ver la película con el clásico pensamiento post-beso final y títulos «Ay, que romántico» y luego, usualmente, invade un cierto sentimiento de frustración que concluye en: «Ok, no tengo que ver más comedias románticas» y análisis que llevan a cuestionar lo que se supone que ya sabemos: Mister Darcy no existe y las películas son películas.
Bueno, todo esto es lo que NO les va a pasar si ven «Begin again». Y no, no es porque termine «mal».

¿Entonces? Acá se me viene a la cabeza el bendito tema del verosímil. Dicho en criollo: si en Superman un hombre vuela, está todo bien. Si en El Padrino un hombre vuela, es ridículo. Todo depende de aquello que estamos dispuestos a creer según el tipo de película que vemos. Eso hace que algo sea verosímil, pero otra cosa es el realismo. «Begin again» no solo es verosímil (como en general lo es cualquier film que no sea desesperadamente malo o experimental), también es realista.

La cosa es así: Gretta y Dave son novios, hasta que él se vuelve un músico muy popular y deja a la antigua novia por una chiruza de turno. Dan es un productor discográfico que no está de racha. Un bar los une cuando ella canta una canción (la del título) y él le ofrece producirla.

Ok, si tu sueño es ser músico quizás digas: si, claro, como si eso fuera a pasarme. Bueno, no todo puede ser realista (o quizás sí puede pasar!). Pero la película es fantástica, porque no es pretenciosa y llega lejos. La idea del disco es brillante, o sea, alguien debería hacer eso en la vida real. Y las relaciones humanas (porque se trata más de eso que de romances) son realistas. No hay ataques de histeria ridículos, llantos exagerados, peleas desquiciadas, corridas finales por las calles, besos explosivos. No hay falsedad, es como si todo eso pudiera estar pasando y alguien te lo cuenta y le crees.

La imagen final en bicicleta es la razón por la que Keira Knightley muestra que hace la película que quiere. Tiene una visión (pueden leer sus entrevistas) y es clara. Es coherente. No hace films tontos. Esa imagen, sin palabras, es todo un mensaje. No es una moraleja, sino un punto de vista que Hollywood no acostumbra a mostrar.

No es un musical, pero si les gusta la música (más que al promedio de la gente), es una película de visión obligatoria. Fotografía y vestuario encantadores, duración justa. Les va a gustar. Es de John Carney, mismo director de «Once».

ELENCO

    • Keira Knightley (Gretta) en la primera película en que la veo en tiempos actuales. Es una genia, tan natural. Y quiero sus vestidos, si ven alguno parecido me avisan? (Nota: lo siguiente es edición posterior, ustedes comentan y me recuerdan cosas!) Si, Keira es perfecta porque encima de todo canta, canta lindo, de esas voces que se disfrutan.
    • Mark Ruffalo (Dan)… como lo quiero. Actúa súper bien, no hace falta ni decirlo.
    • Adam Levine (Dave) cumple. Tiene que hacer de músico y de eso sabe. No sorprende, pero hace bien lo que tiene que hacer, tampoco lo vamos a nominar a la revelación del año…
    • James Corden (Steve) hace del mejor amigo de Gretta y es fabuloso. Tiene algo de Jack Black… Sospecho que pronto será mucho más famoso y tiene con qué.

Título alternativo: ¿Puede una canción de amor salvar tu vida? (El nombre original es más fiel…)
Duración: 104 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2013

Les dejo uno de los temas más importantes de la película, Lost Stars, que estuvo nominado al Óscar. Si siguen la lista de reproducción, está la versión por Adam Levine 🙂

Imagen: Exclusive Media Group

1 comentario sobre «Crítica de Begin again: ¿Puede una canción de amor salvar tu vida?»

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