Crítica de El Renacido (The Revenant): la agónica travesía de sobrevivir

Hay películas que después de verlas no provoca decir mucho. Otras, como «El renacido», dan pie para que me escriba el posteo del siglo. Así que, ¡a por ello!

La trama – basada en una historial real
Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) es un explorador que acompaña a un grupo de americanos que cazan y comercializan pieles, mientras intentan huir de los indios, quienes a su vez colaboran con los franceses. 
Un todos contra todos en medio de la nieve y la lucha por las pieles, la tierra y la vida. Pero la verdadera historia comienza cuando Glass es atacado por un oso y queda en estado grave: solo podrá moverlo la voluntad de venganza.

Los géneros
Western, western, western. No alla John Wayne, pero hay bastante de aquello. ¿Por qué? Blancos e indios. Peleas con flechas. Un héroe solitario y duro excluido de la sociedad. Y, por supuesto, un duelo final para vengar una muerte.
Pero la diferencia entre «El renacido» y el western clásico no es solo el cambio de escenario, del Lejano Oeste a algún helado bosque de América del Norte. No. La diferencia está en la toma de postura. Aquí, los blancos no son todos buenos y los indios no son salvajes que matan por deporte. Esa  visión maniquea de blancos-buenos e indios-malos es superada por una forma de ver las cosas más actual, donde los malos pueden estar en el seno de los «civilizados», y los «salvajes» lo son menos que sus conquistadores.
Si existe el género «películas de supervivencia», también tiene un lugar allí. Como el náufrago de Tom Hanks en versión invernal y decididamente más oscura, Glass intentará seguir respirando aunque el frío le congele los sesos y haya perdido la cuenta de sus heridas.

New Regency Pintures


Leonardo DiCaprio
Basta… no puede ser TAN bueno. Es absurdo. No hay nada de «El lobo de Wall Street» o «El Gran Gatzby» en esta película, excepto una cosa: la mística que genera DiCaprio al aparecer en pantalla.
Su actuación es soberbia y vale decir que, durante todo el film, casi no habla. Esas caras imposibles, la lucha con un oso que no estaba en el set. Escena para el recuerdo, por cierto.
Y pienso: a este hombre le dicen corte y se levanta a tomar un café. Es maravilloso. Ya entra en esa categoría en la que una película vale la pena ser vista solo porque Leo actúa en ella. 
¿El Óscar? Es circunstancial: muchos lo han ganado por una buena actuación, DiCaprio va más allá y hace obras maestras cada bendita vez que aparece en pantalla… El día que se lo den (¿será este año?) va a haber tremenda ovación, ¡si, señores! Como cuando ganó Sean Penn por primera vez, ¿se acuerdan? 

New Regency Pintures


No me quiero olvidar de nombrar a un irreconocible Tom Hardy personificando al «malo» que se complementa bien junto a Leo. No-lo-reconocés.

La realización
Alejandro González Iñarritu se mandó dos películas consecutivas que no podrían ser más distintas. Esta, por su planteo moral, es mucho más cercana a «Babel», por ejemplo. 
Vale decir que «El renacido» no es una película apta para impresionables. Hay escenas muy violentas, crudas y explícitas, como si quisieran competir con el clima hostil que lacera rostros y la nieve que no da tregua. Si te impresiona ver animales heridos, pensalo dos veces, porque lo que se ve puede ser insoportable.
La cámara es inquieta, presente, se nota, actúa varias veces como la sombra del protagonista. La cámara se muestra deliberadamente, no solo por sus movimientos sino por detalles como gotas de lluvia y sangre en la lente.
Cabe hacer mención a la espléndida dirección de fotografía a cargo de Emmanuel Lubezki, ganador en 2015 por su trabajo en «Birdman». Leí que su objetivo fue filmar todo con luz natural. Los paisajes (algunos filmados en Ushuaia, ejem…) no podrían ser mejor retratados. No suelo notar los rubros técnicos, pero cuando veo algo así, hay que decirlo, al igual que el año pasado con la proeza de iluminar una película que es casi un único plano con interiores y exteriores.

Merecidas las nominaciones al Óscar. Ahora, a esperar que gane.

Título original: The revenant
Duración: 156 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2015

Imágenes: New Regency Pintures

2 comentarios sobre «Crítica de El Renacido (The Revenant): la agónica travesía de sobrevivir»

  1. Quiero destacar el GRAN trabajo de Lubezki. Me parece impresionante lo que logró en este film, y lo que logró en todas sus otras películas. Bien merecidas sus nominaciones y premios anteriores. Ojalá este año vuelva a llevarse una estatuilla.
    Y de más está decir que la actuación de DiCaprio es impecable.
    La mejor película en sentido COMPLETO de todas las nominadas este año.

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