El pasado viernes 13 de junio no tuvo nada de mala suerte para los afortunados que presenciaron la primera edición de Back to the Rockestra en el Teatro Ópera, el espectáculo sinfónico dirigido por Damián Mahler con grandes himnos del cine de los ’80 y ’90.
Luego de exitosas ediciones de Back to the Orchestra, un show musical sinfónico clásico, el rock reclamó su lugar y 40 músicos en escena deleitaron con un repertorio tan amplio como épico.
Damián Mahler fue tanto el director de orquesta como el maestro de ceremonias a cargo de presentar cada uno de los hitazos, incluyendo anécdotas personales y el recuerdo de su padre, Ángel Mahler, recientemente fallecido. Heredero de su talento y su batuta, Damián entretuvo al público en un show donde no faltó música, cine y humor, a pesar de todo.
Además de la numerosa orquesta, María Álvarez de Toledo, Fede Couts, Pilar Muerza y Cristian Centurión fueron los encargados de ponerle voz a las canciones, demostrando un talento vocal a la altura de los más grandes.

Repertorio de Back to the Rockestra
El extenso repertorio de canciones que sonaron en Back to the Rockestra incluyen «I have nothing» (El guardaespaldas), «Flashdance…. What a feeling», «Fame», I don’t wanna miss a thing» (Armaggedon), «Footloose», «Another brick in the wall» (Pink Floyd The Wall), «The power of love» (Volver al futuro), «Ghostbusters» (Cazafantasmas), «Take my breath away» (Top Gun) y «(I’ve Had) The time of my life» (Dirty Dancing).
También sonaron «Stayin’ alive» y «How deep is your love» (Fiebre de Sábado por la noche), «Will you be there» (Liberen a Willy), «It must have been love» (Mujer Bonita), «Never ending story» (La historia sin fin) «You’re the one that I want» (Grease), «Magic Dance» (Labyrinth), «Live and let die» (Vive y deja morir) y «Bohemian Rhapsody» (El mundo según Wayne), entre tantas otras.
El espectáculo de una duración de 2 horas y 30 minutos también incluyó música instrumental de clásicos como «Rocky».
Back to the Rockestra fue una fiesta, un homenaje a la buena música y al cine que sí entendía la importancia de las melodías bien hechas y de las voces poderosas, de esos himnos que trascienden décadas y se hacen parte de la banda sonora de nuestras vidas. Mahler y compañía hicieron lo suyo con maestría y dieron al público un espectáculo de enorme calidad que valdrá la pena volver a ver cada vez que se repita.

