La Cordillera es una película argentina con Ricardo Darín, Érica Rivas y Dolores Fonzi.

Crítica de La Cordillera: la ambigüedad del poder

Santiago Mitre regresa al cine con un nuevo largometraje, La cordillera, un ambicioso proyecto de alcance latinoamericano con Ricardo Darín en la piel del presidente de Argentina.

¿De qué se trata La Cordillera?

Hernán Blanco (Ricardo Darín) es el presidente de Argentina y se dirige a una cumbre de mandatarios latinoamericanos en Chile, al que han sido convocados con el fin de crear una compañía de petróleo continental. Pero el verdadero conflicto que Blanco tendrá que enfrentar llegará cuando su hija Marina (Dolores Fonzi) sufra una crisis y traiga al presente recuerdos de un pasado que no vivió.

Los aciertos de La Cordillera

Tremenda producción la de La cordillera. Lo primero que impacta es eso: el rodaje en Casa Rosada y luego en plena Cordillera de los Andes. A esto hay que sumarle el excelente elenco que Santiago Mitre logró reunir para esta película: Ricardo Darín y Dolores Fonzi están impecables, como siempre. A ellos se suman la siempre efectiva Érica Rivas (lo hace todo bien) y Gerardo Romano como un contundente jefe de gabinete. También un selecto grupo de actores de toda Latinoamérica y España dicen presente, entre los que se destacan los chilenos Paulina García y Alfredo Castro, la española Elena Anaya y el mexicano Daniel Giménez Cacho.

Además, está ese momento en que decís: si Darín no va a Hollywood, Hollywood va a Darín. Es cuando Christian Slater aparece en pantalla, en la piel de un funcionario del gobierno de Estados Unidos, y durante varios minutos comparte escena con nuestro Richard.

Y está la historia, claro, que finalmente es lo que importa. Santiago Mitre tiene la inteligencia de salir ileso en el desafío de hacer una película sobre políticos sin caer en referencias a la realidad. No se para a ninguno de los lados de la grieta ni cae en la tentación de hacer de La cordillera un panfleto político a favor o en contra de tal o cual ideología. En cambio, sobrevuela el universo político con ambigüedad, dejando el panfleto de lado para mirar más allá: el poder como zona de conflicto en donde la volatilidad moral es regla.

La Cordillera es una película argentina con Ricardo Darín, Érica Rivas y Dolores Fonzi.

La ambigüedad del poder

Es ambigüedad la palabra para definir toda la película. A la trama política de La cordillera se suma el conflicto que desata la presencia de Fonzi, en un rol que siembra dudas a lo largo de todo el metraje. ¿Quién miente? ¿Quién dice la verdad? Preguntas que serán respondidas, quizás, en el debate posterior a salir de la sala. Y no está mal que Mitre haya optado por hacer un film que no cierra todos los cabos y deja dudas. No todo tiene que ser tan pedagógico, y eso está bien.

Quizás no sea una película que te haga salir del cine deslumbrado, es cierto, pero definitivamente vale la pena verla. Entretiene, atrapa, genera tensión y construye dos historias sólidas en torno a la política, un tema al que escasas veces el cine argentino se le ha animado. La cordillera promete ser la película del año: no te la pierdas.

Puntaje: 7/10

Duración: 114 minutos
País: Argentina / España / Francia
Año: 2017

Podés enterarte en este artículo qué dijeron los actores y el director de La Cordillera en la conferencia de prensa.

Autor entrada: Ale Saras

1 comentario sobre “Crítica de La Cordillera: la ambigüedad del poder

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