Crítica de En Primera Plana (Spotlight): mejor hablar de ciertas cosas

A veces es difícil hablar de una película cuando la película lo dice todo. A veces el montaje, la fotografía, el sonido y hasta las actuaciones pasan a segundo plano, relegados ante la magnitud del tema. Eso me pasó tras terminar de ver «Spotlight».

¿Cómo hago para juzgar una película como pieza artística cuando lo que narra es el abuso reiterado de sacerdotes a niños, con encubrimiento de casi todas las esferas del sistema? Y es una historia real, ese es el punto. El horrendo punto.

Un grupo de periodistas del diario Globe de Boston realizan una investigación sobre estos abusos, entrevistando sobrevivientes, abogados e incluso curas. No solo descubren la aberrante cantidad de abusos cometidos, sino también la macabra red de encubrimiento.

El director Tom McCarthy realiza un gran trabajo al focalizar siempre el relato en torno a los periodistas que investigan, vemos todo a través de ellos, cada instante. Eso hace que el filme te tenga en vilo durante sus dos horas.

Otro mérito que vale destacar es la ausencia de morbo. Los relatos de los niños abusados – ahora adultos – son pocos y suficientes. No hace falta ahondar más en detalles para entender el punto.

El elenco mantiene siempre un tono sobrio y a la altura de las circunstancias. Se destaca Mark Ruffalo componiendo un gran personaje y no en vano se ha ganado una nominación al Óscar. También Rachel McAdams compite pero definitivamente no es un rol que amerite siquiera nominación. Está perfecta, pero de ahí a nominarla…

El eficiente Stanley Tucci encarna a un abogado algo extraño, un personaje que creemos que será «cómico», pero que mantiene un nivel de sobriedad admirable, sin perder ese no sé qué tan único de Tucci. Liev Schreiber luce bastante cambiado en un papel secundario, pero que acaba siendo el verdadero motor de la película: es quien decide ahondar en los casos de abuso. Michael Keaton, Brian d’Arcy James y John Slattery cierran un elenco perfecto.

Insisto: a veces es difícil juzgar esta película sin quedarse en lo que cuenta. El tema es de un peso dramático descomunal. Pero ¿saben qué? No hay un solo golpe bajo. Ni uno. No es una película que haga llorar, sino que genera asombro (del malo) y cierta impotencia. Ira, quizás. Eso ya es personal…

¿Merece ganar el Óscar a Mejor Película? Es complejo de responder. Se puede premiar la proeza técnica de «El Renacido», el intimismo y la humanidad de «Room», la crítica desquiciada de «La Gran Apuesta» o la denuncia de «Spotlight», por nombrar algunos posibles criterios.

Para mí, «Spotlight» es una película donde todo funciona. Cuenta una historia potente que te deja pensando, el elenco está magnífico, te mantiene en vilo y no te aburrís. Ahora, si fuera una historia de ficción, sería una película más. En lo visual, no es un espectáculo cinematográfico ni se sale de lo clásico. Eso no es ni bueno ni malo, pero es lo que hace que muchos la consideren sobrevalorada para el Óscar.

Tampoco la Academia viene teniendo en los últimos años un criterio preciso. «El Renacido», por el tipo de film y ser el más nominado, debería ganar. Pero eso implicaría que Iñárritu aumente sus chances y me cuesta creer que el premio a Mejor Director vaya tres años seguidos a México. Y dos años seguidos a la misma persona. Sin embargo, ya pasó con «12 años de esclavitud» y «Argo» que ganaron Mejor Film y Mejor Guion, pero no Mejor Director. ¿Pero quién podría competirle a Iñárritu? Lo de Tom McCarthy aquí no es suficiente. Veremos…

«Spotlight» puede llegar a ser la película del año. O no. Pero el mérito de poner luz sobre las sombras ya lo tiene bien ganado.

Título: Spotlight
Duración: 128 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2015

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