Crítica de ‘El sueño de Walt’: detrás de Mary Poppins

Antes de verla había escuchado comentarios poco alentadores. La vi sin expectativas. Pues bien, creo que es una buena película. Es cierto que quizás no sea un gran film, pero cumple y hasta sorprende en ciertos aspectos. Veamos por qué.

El relato se centra en Pamela Travers, la autora del libro Mary Poppins, quien hace 20 años es perseguida por Walt Disney para que le venda los derechos para filmar la famosa película. Bueno, el final lo sabemos, porque el «Supercalifragilísticoexpialidoso» lo conocemos hace tiempo. Por eso, esta sinopsis peca de superficial. De hecho, es una excusa.

La verdadera trama es por qué la autora despliega un carácter insólitamente terco a la hora de delinear el relato fílmico de Mary Poppins. Tiene a Disney, el rey del entretenimiento, en sus manos. Le puede pedir lo que quiera, y él cederá. Pero Pamela pide cosas como «no puede aparecer el color rojo en la película», argumentando que no le gusta. La dureza de la autora tiene su correlato en las imágenes de su infancia. Ese es el verdadero conflicto del film, ese es el problema de Pamela: el pasado que amenaza con volverse película. Su vida expuesta de forma edulcorada en la pantalla de un cine. Y es por esto también que al principio cuesta que la película atrape. Porque si el problema a resolver es «alguien quiere algo y otro se lo impide», el protagonista debería ser el bonachón de Walt Disney, mientras que la Sra. Travers encarnaría a la villana. La película transcurre a través de ella.

La identificación con una protagonista que parece la antagonista, la piedra que impide resolver el conflicto, resulta una transgresión a la estructura clásica que resulta chocante. Pero cuando descubrimos que el verdadero conflicto está en el interior de la autora, el nexo aparece y es ahí donde el film empieza a atrapar al espectador. Justo a tiempo, antes de que se escape.

Tom Hanks (Walt Disney) cumple y compra, como nos tiene acostumbrados.
Emma Thompson (Pamela Travers) siempre perfecta.
Colin Farrell (el papá de Pamela Travers) no sería la primera cara que supondríamos para este papel, pero lo hace más que bien.
Paul Giamatti (el chofer) mejora cualquier película. Es ese secundario que hace leyenda y brilla sin importar el rol. Siempre es una buena idea incluirlo en un elenco.
Ruth Wilson (la madre de Pamela Travers) está perfecta en su papel.

Título original: Saving Mr. Banks (el cambio al español es más cursi pero sino nadie sabría que ¡ah, es la película sobre Disney!)
Duración: 125 minutos
País: Estados Unidos
Año:2013
Imagen: Walt Disney Pictures

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *